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Tengo una hija de 2 años, nació el 16 de marzo de 2016. Mientras escribo estas líneas, estoy esperando salir de cuentas el 27 de abril. En las crónicas maternas, quiero compartir mi experiencia en lo que se refiere al trabajo profesional de programadora y la maternidad.

Llevo programando en el entorno JVM con productos y frameworks open-source desde 2006. He pasado 2 embarazos como programadora, y 2 años de madre. Los embarazos han sido bastante diferentes en algunos aspectos y similares en otros.

Disclaimer:
Quiero aclarar que soy consciente de compartir estas experiencias desde una posición de mujer privilegiada, y que mi experiencia no es extrapolable a todas las situaciones. Quiero dejar claro que mis opiniones son sinceras, muchas veces puedo estar equivocada, y no pretendo ofender a nadie. Quiero dejar claro que, soy de ciencias y siempre se me ha dado fatal redactar. Es posible que lo que exprese aquí me salga como una patada en los … 🙂

Dicho esto, aquí va mi primer articulo “Crónicas Maternas #1”

 

Mi opinión sobre el embarazo y la maternidad hasta 2010

Yo no tenía muy claro si quería o no tener hijos. Nunca me han gustado en exceso los niños o los bebes, y si alguna vez alguno me hacia mas gracia de lo habitual, o me inspiraba más ternura, no lo achacaba a un instinto maternal o un reloj biológico en absoluto.

Vengo de Bilbao. Allí viví hasta los 23 años. La natalidad está de capa caída en la península, y más aún en Euskadi. Si remotamente me enteraba de que alguien tenía hijos antes de los 30, ¡me llevaba las manos a la cabeza! Pensaba : ¿y su carrera? ¿su futuro? ¿viajar? ¡qué loca!

Estudié Ingeniería Informática en Deusto, de los 18 a los 23. Después de 6 meses de beca en la universidad, me fui a Madrid ya que quería trabajar en una empresa internacional que me sirviera de trampolín para ir a Londres. La vida da vueltas inesperadas: me incorporé a una empresa francesa por lo que al final terminé cambiando mi destino y en enero de 2009 llegué a París (donde resido actualmente).

 

Yo en 2009

Un embarazo me parecía prácticamente “una enfermedad”, algo que posiblemente frenaría mucho mi carrera. Para empezar en España había visto casos de mujeres que habían sido o eran madres y la mayoría de veces estaban acogiéndose a horarios reducidos o buscando puestos para “disfrutar” de sus hijos. Lo pongo entre comillas porque para mi era como una especie de privilegio o vida tranquila, sin darme cuenta en absoluto de lo duro que es criar. Era como si pensase que la baja de maternidad eran vacaciones, y el horario reducido tiempo para ir a a tomar café con las amigas mientras tus hijos están jugando con sus amiguitos en el parque.

Yo no me veía en ese plan de “madre”. Tampoco tenía clarísimo que no tendría hijos NUNCA. Quizá lo único que tenía claro era que yo no quería ver frenada mi carrera para ir a criticar en plan madre petarda del colegio a otras madres y que, de tener hijos, los tendría con alguien que quisiese implicarse en la crianza tanto o más que yo.

 

 

En lo que respecta a la carrera, mi prioridad era sentirme libre de asumir responsabilidades profesionales, ganar dinero para mi, y no me apetecía renunciar a nada ni por una pareja ni por una familia.

Como veis estaba cargada de prejuicios hacia el embarazo, maternidad y particularmente hacia las mujeres. Cuanta ignorancia. Y qué vergüenza.

 

De Madrid a París

Como he dicho antes, en 2006 me mudé a Madrid. Estuve 3 años alli, y me vine a Francia en Enero de 2009. En mi universidad, en mi clase, el 30% eramos chicas. Vale que no éramos 50% pero los franceses se sorprendían cuando les anunciaba estas cifras ya que en informática las estudiantes rondaban el 5%. Y se notaba mucho en las empresas.

Tenía 27 años, había sido referente técnico y quería un puesto de arquitecto, o cualquier puesto técnico que sonase a mandar. A medida que ganaba experiencia (en ese momento no era consciente de que seguía siendo MUY JUNIOR, pero esto da para otro artículo) me daba cuenta de que cada vez había menos mujeres.

Maternidad/estabilidad/pasar a jefatura de proyecto/management era algo que veía muy a menudo entre las pocas chicas de los equipos de mi empresa. Empecé a preguntarme si realmente algún día yo cambiaria de opinión, si realmente esto era algo que me ocurriría: oír el reloj biológico por arte de magia, querer dejar de hacer trabajo técnico para no tener que preocuparme por no quedarme obsoleta, buscar un puesto super estable, acogerme al horario reducido e incluso hacer calceta. Además tenía pareja y era alguien muy paternal, por lo que al final era más “cosa mía” que eso ocurriese.

 

 

Entonces, empecé a ver mujeres embarazadas como setas en el monte por las calles de París. Por un momento pensé que “antes no las veía porque no me fijaba” y que “el reloj biológico estaba activándose sin yo darme cuenta y por eso las veía en todas partes”. Esta paranoia se me pasó al enterarme de que Francia tiene una de las tasas de natalidad más altas de la Unión Europea (el doble que España).

 

Y un día en 2010, se creó Duchess France

Llevaba ya un año en París, cuando una mañana de marzo un compañero me dijo: mira Katia, ¡han creado un grupo para ti!

Duchess France, llamado así por el Duque de Java, era un grupo de usuari@s de java nuevo (digo era porque hoy en día no es solo de java), creado para conectar a las chicas programadoras del mundillo. El anuncio de la creación se había hecho en el grupo de usuarios de Java de Paris (ParisJUG), ya que uno de los objetivos primeros de Duchess fué atraer y motivar a más mujeres para asistir a eventos técnicos. Intuían que venir sin conocer a nadie al Paris JUG era un freno, en especial para las mujeres. Como primera acción concreta, Duchess propuso el “Pre JUG”: quedar en una cafetería 1 hora antes y así llegar en grupo al evento.

En aquella época, no era como hoy, no existía meetup y los eventos apenas empezaban. Paris JUG tenía ya dos años, pero yo supe de su existencia en febrero de 2010 por internet. El JUG reunía mensualmente a 200 personas y traía a ponentes locales e internacionales para hablar de nuevas tecnologías javeras o relacionadas (de Git se empezó a hablar allí).
Las personas que organizaban el Paris JUG, capitaneadas por Antonio Goncalves, se convertirían en las personas que organizan Devoxx Francia: la mayor conferencia para programador@s que existe actualmente en este país.

 

Devoxx Francia

 

Corrí a apuntarme a Duchess, principalmente por tres motivos:

  • Conocer a más programadorAs. Me sentía una especie de bicho raro. Estaba muy a gusto rodeada de chicos y trabajando con ellos, pero echaba de menos poder compartir inquietudes y poder inspirarme de otras mujeres (algo que no me había ocurrido ni en Madrid ni en Bilbao, donde no éramos tan minoritarias)
  • Formarme y conocer a gente que trabajase en otras empresas en Paris (ya me estaba planteando que debía dejar la consultora para la que trabajaba)
  • No ir al Paris JUG sola por primera vez. Unas semanas antes había ido a un evento sola, organizado por una empresa, y no me había gustado nada la experiencia.

Apuntarse era simplemente unirse al google group que se había creado. Fuí de las 10 primeras personas en unirse además de las fundadoras.

 

De golpe y porrazo

Mathilde, una fundadora, abrió un hilo en el google group para presentarnos el 23 de Marzo de 2010:

“Como todo esto es muy impersonal, me presento y ¡os animo a presentaros! Me llamo Mathilde, tengo 26 años y soy fiel participante del Paris JUG desde hace más de un año. Después de 2 años trabajando para una consultora, me lancé como freelance en 2009. Ahora mismo estoy en un cliente con un contrato a largo plazo, mi blog es este. Programo desde hace 3 años en Java/JavaEE con spring, servicios web, hibernate etc. Conocí a Clara (fundadora de duquesas en Holanda) con Ellène en Devoxx (en Bélgica) y hemos decidido crear este grupo en Francia …”

Cuando leí su presentación, aluciné. ¿Freelance? ¿Con 26 años? ¿Era esto posible ? ¿Era una máquina de la programación? ¡Debía de ser muy friki!

Pero más aluciné cuando fuí a mi primer París JUG. Quedé con algunas duquesas en la cafetería a las 18:30, Mathilde no estaba. De ahí fuimos al evento a las 19:30. Me senté, emocionada. Y de pronto, de lejos, reconocí por una foto a Mathilde que llegaba. Embarazada de probablemente 7 meses largos. Y le digo a Laure (una de las fundadoras) : ¿es Mathilde? ¿¡Pero está embarazada!? Y me contesta : ¡Si, es el segundo!

 

Después de un Paris JUG en 2010. Estoy con Michaël, quien se fué un par de años más tarde a trabajar para DataStax a Estados Unidos. Ahora trabaja en Facebook, y ha pasado por Apple y Netflix.

Mathilde se había lanzado a ser madre bastante joven, por decisión propia de pareja. Y no le había impedido ni empezar a trabajar, ni participar en eventos, ni lanzarse como programadora freelance con 2 años de experiencia teniendo ya un hijo pequeño… Y se la veía super activa, feliz, creando Duchess France y habiendo estado en una conferencia en Bélgica importantísima hacía unos meses …

Y un poco más tarde ese día me enteré de que Laure, en la treintena, también era madre de un niño pequeño, y hacía unos pocos meses acaba de asumir el rol de CTO de una startup muy chiquitina (leetchi.com).

 

La importancia de tener diversidad de referentes

Conocer a Mathilde y a Laure hizo que todos mis esquemas y mis prejuicios respecto al embarazo, la maternidad, el trabajo técnico y la gestión de carrera profesional se cayeran de golpe y porrazo. Esta es una de las razones por las que es importante tener referentes femeninos diversos, y hasta ese momento me habían faltado. Porque por mucho que haya tenido o tenga muchos hombres que han sido una gran inspiración y mentores a lo largo de estos años, hay situaciones a los que ellos no se tienen que confrontar (o, si lo hacen, será de otra manera).

Estamos en 2018 y Mathilde es CTO de una startup, después de haber fundado varias otras con anterioridad.

 

Mathilde – CTO de Jolimoi

Laure sigue siendo CTO de Leetchi, MangoPay, que ya no es la startup chiquita de la época, sino una de las empresas de la FinTech francesa de referencia.

 

Laure mirando a cámara en una mesa redonda en Devoxx 2017

 

Ambas son ponentes este año en Devoxx Francia. Mathilde ha sido invitada para hablar de la creación de startups desde un punto de vista de programadora/persona técnica y del rol del CTO. Laure está invitada para dar una Keynote sobre la economía colaborativa. Como veis, ambas siguen haciendo trabajo técnico.

Al final no tuve hijos hasta 6 años después, y no los tuve con mi pareja de esos años, aunque el requisito principal de “que quiera cuidarlos e implicarse tanto o más que yo” lo cumplía. Simplemente nuestra historia terminó y ahora somos grandes amigos.

Y no, tampoco oí el reloj biológico hace 3 años. Pero durante mi primer embarazo sí que estuve haciendo calceta.

Categorías: Familia

1 comentario

Adriana · 16 junio 2018 a las 9 h 55 min

Gracias por este blog, sentí como si me estuvieras describiendo, soy programadora en java, pensaba en no tener hijos y al no tener referentes como tú, al quedar embarazada sentí que el mundo se acababa para mí, entré en depresión.
Vivo en Berlín, viví en Madrid por 6 años también trabajé para Sopra 😁, soy colombiana. Y ahora que tengo mi bebé de 18m, aún no logro como poder estudiar para actualizarme sin quedarme dormida, necesito consejos, la cafeína no funciona, mi marido llega tarde del trabajo y mi hijo anda con mamitis.
Quiero saber cómo lo logran, trabajar + estudiar en casa y ser madre?
Gracias !
Saludos desde Berlín

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